Seguridad Vial Terciaria

Recordemos que la seguridad vial terciaria se refiere al conjunto de medidas dirigidas a minimizar los efectos negativos, a corto plazo, consecuencia de un accidente de tráfico una vez que se ha producido. Principalmente podemos hablar de dos tipos de acciones de seguridad vial terciaria: las destinados a evitar que se produzcan situaciones que agraven los daños después del accidente y las encaminadas a la evacuación y atención sanitaria de las víctimas del accidentes de tránsito.

Prevenir daños adicionales

Medidas Anti-incendio. Una vez que una colisión ha ocurrido, es de gran importancia impedir que se produzca un incendio que podría aumentar en gran medida la gravedad de las consecuencias del accidente. Entre las tecnologías anti-incendio que los vehículos suelen llevar incorporadas de fábrica, está el sistema de corte automático de la inyección de combustible que provoca el apagado automático del motor. También el diseño del tanque de combustible y otros elementos auxiliares para que no se produzca derrame de combustible con la colisión.

Salida fácil del vehículo. Nada más producirse un accidente es muy necesario que los ocupantes salgan del vehículo lo antes posible, para situarse en zonas de la calzada de mayor seguridad o para ser atendidos si sufren lesiones. Por este motivo es de gran utilidad que los dispositivos de seguridad pasiva del vehículo destinados a inmovilizar a los ocupantes, como los cinturones de seguridad o los airbag, tengan un sistema de desactivación fácil o incluso que funcione de forma automática, para evitar que el habitáculo del coche se convierta en una jaula mortal para sus ocupantes. Las puertas también se pueden convertir en un problema para la salida de los ocupantes por lo que los coches suelen tener diseños para prevenir que la deformación de la carrocería durante el impacto atasque las puertas.

Evacuación y atención de las víctimas

Lamentablemente, en muchas ocasiones, los accidentes de tráfico terminan con daños físicos a las personas, tanto de los ocupantes del vehículo como de peatones u otras personas presentes en el lugar del accidente. Sin lugar a duda, la gravedad final de esas lesiones va a depender en gran medida de la rapidez con la que las víctimas sean evacuadas y tengan atención médica. Algunos vehículos llevan incorporado un sistema de alarma o aviso a unidades de emergencia, que se activa automáticamente en el momento del accidente para evitar cualquier demora en la asistencia.

Sin embargo, la mayoría de las medidas de seguridad terciaria destinadas a evacuación y atención de las víctimas, tienen que ver con los sistemas de organización previstos por las autoridades para estos casos. En este sentido, es necesario que, de forma estandarizada, estén previstas las actuaciones de profesionales de las unidades de tráfico, bomberos, sistemas médicos de emergencias, etc…, para actuar con la máxima rapidez una vez producido el accidente. Estas actuaciones deben estar perfectamente diseñadas de antemano para ejecutarse de forma ágil y eficiente, y disponer de personal cualificado para llevarlas a cabo.

Entre las principales actuaciones estarán el control del tráfico para prevenir nuevos accidentes en la zona del incidente y para dar prioridad a la llegada de bomberos o personal de asistencia sanitaria, según se precise, al lugar de las víctimas. En lo referente a la asistencia sanitaria, el desplazamiento debe ser rápido y disponer de equipos de primeros auxilios adecuadamente dotados, en personal, equipamiento y vehículos preparados para una asistencia médica durante el traslado de los heridos a las unidades hospitalarias más cercanas.

Finalmente, unos conocimientos básicos sobre actuaciones de seguridad en caso de accidentes por parte de las personas involucradas también contribuyen a la seguridad vial terciaria.

Seguridad Vial Secundaria o Pasiva

Aunque tomemos todas las medidas preventivas posibles, en ocasiones, es imposible evitar que se produzca un accidente de tráfico y es aquí cuando entra en juego la  Seguridad Vial Secundaria, o también llamada Pasiva, que hace referencia a todas aquellas medidas o acciones encaminadas a minimizar en lo posible las consecuencias de un accidente de tráfico en el momento del accidente.

La mayoría de acciones involucradas en la seguridad vial pasiva o secundaria son dispositivos o tecnologías incorporadas en los vehículos, y a continuación listaremos las más relevantes.

  • El Chasis y la Carrocería protegen a los ocupantes del vehículo del impacto físico directo en el momento de la colisión y deben estar diseñados de tal manera que absorban lo más posible la energía del golpe para minimizar el efecto sobre los ocupantes. El diseño del chasis debe aportar la máxima capacidad de absorber el impacto a la vez que la rigidez suficiente para impedir la deformación del habitáculo y que éste pueda aplastar o lesionar a los ocupantes. Las barras antivuelco juegan un papel clave en este sentido. También son importantes, por ejemplo, los dispositivos incluidos en el vehículo que impiden que el motor se desplace hacia el interior del coche, especialmente útil para los casos de impacto frontal.
  • Ventanas y Parabrisas. El material con el que están construidas las lunas del coche está diseñado para que si se rompen, al recibir un fuerte impacto, no se generen astillas o trozos punzantes y así evitar las lesiones que ello podría provocar en los ocupantes del vehículo. Así mismo, el grado de resistencia de las ventanillas laterales es menor para permitir una rotura fácil, en caso necesario, y que puedan servir como vía de salida.
  • Cinturón de seguridad. En el momento que se produce un accidente, la velocidad y dirección del vehículo pueden cambiar de forma brusca e intensa. Los cinturones de seguridad están diseñados para permitir una conducción confortable pero que sea segura en caso de colisión o movimientos violentos del vehículo. Los cinturones de seguridad tienen un sistema de ajuste que permiten los movimientos suaves del ocupante, pero que lo sujetan firmemente en caso de movimientos bruscos para impedir que se golpee contra la carrocería y/o con los cristales del vehículo, o incluso que salga despedido al exterior del vehículo si el impacto es lo bastante enérgico.
  • Sillas especiales para niños y bebés. Juegan un papel equivalente al del cinturón de seguridad para adultos, pero están diseñadas específicamente para proteger el vulnerable cuerpo de los bebés y niños que, al igual que los adultos, necesitan una sujeción fuerte, pero diseñada de tal manera que no dañe la delicada estructura corporal de los niños.
  • Sistemas de Airbag. Cuando durante el accidente el impacto es de gran envergadura, es muy alto el riesgo de los ocupantes de salir despedidos del vehículo o de sufrir graves lesiones al chocar violentamente contra el habitáculo. Los Airbag vienen a evitar que se produzcan esas graves consecuencias de los fuertes impactos, inflándose en cuestión de milisegundos al detectar la situación de emergencia.
  • Reposacabezas. La cabeza es una de las partes de nuestro cuerpo que más puede sufrir ante cualquier cambio brusco de velocidad del vehículo, incluso sin producirse un accidente, sencillamente con un fuerte frenado. Los reposa-cabeza nos permiten impedir el desplazamiento involuntario brusco de la cabeza hacia atrás, que podría suponer una rotura de la columna vertebral a la altura de la nuca.

Aunque no son todos, los aspectos listados más arriba están sin duda entre los más importantes a la hora de minimizar los daños durante un accidente.

Seguridad Vial Primaria o Activa

La Seguridad Vial Primaria o Activa se refiere a todo el conjunto de acciones o medidas que se toman con el objetivo de prevenir los accidentes de tráfico. En este concepto quedan incluidas no sólo las tecnologías incorporadas en los vehículos para mejorar la seguridad en la conducción sino también los comportamientos del conductor, ocupantes de vehículos y peatones encaminados a prevenir los incidentes de tráfico, así como las medidas externas tales como las señales de tráfico o el estado de las vías de circulación.

A continuación vamos a repasar los aspectos más relevantes del capítulo de tecnologías incorporadas en los vehículos.

  • Sistemas de Frenos. Un buen sistema de frenos constituye sin duda una de las principales aportaciones de seguridad que puede incluir un vehículo. No importa lo prudente que seamos, en la rutina de la conducción siempre se pueden presentar circunstancias imprevistas, ajenas a nosotros, que hacen necesaria una disminución rápida de la velocidad del vehículo.

El desarrollo de los sistemas de frenos antibloqueo (ABS del inglésAntilock Brake System”) ha sido una de las grandes aportaciones de los fabricantes de coches en los últimos años para contribuir a la seguridad vial primaria. Hace unos años el ABS fue un sistema pionero presente sólo en los coches de alta gama. Afortunadamente, en la actualidad, casi todos los vehículos lo incorporan. El sistema de frenos ABS permite frenar de forma rápida e intensa a la vez que tener un buen control de la estabilidad del vehículo, manteniendo la dirección y sentido de la marcha.

  • Estabilidad del vehículo. Éste es otro aspecto clave en la seguridad de la conducción porque es inevitable que a veces se requiera efectuar alguna maniobra brusca o que nos encontremos de forma imprevista con un pavimento deslizante o con irregularidades importantes. Esto supone un alto riesgo de pérdida de control del vehículo.

Para mejorar la seguridad en esas situaciones, los automóviles llevan incorporados sistemas de suspensión y amortiguación que permiten disminuir la transferencia de las irregularidades del pavimento al habitáculo proporcionando comodidad y confort a sus ocupantes, a la vez que facilita el agarre del auto al terreno para mejorar su estabilidad.

También van dirigidos a aumentar la estabilidad del vehículo los sistemas de control electrónico de la estabilidad (ESC del inglés “Electronic Stability Control”). Lo puedes encontrar bajo diferentes nombres según el fabricante: ESP, VSA, DSC, VDC, DSTC, VSC y otros. Este sistema funciona controlando de forma automática la estabilidad del vehículo al chequear electrónicamente de forma continuada la trayectoria del vehículo real frente a la ordenada por el conductor y actuar sobre los sistemas de dirección y frenado para ajustar la diferencia.

  • Control de velocidad. Es otro avance tecnológico que nos ayuda a prevenir accidentes al regular de forma automática la velocidad de circulación. Es conocido como Control de Velocidad de Crucero Adaptativo y nos permite circular a la velocidad deseada evitando colisiones al mantener la distancia de seguridad respecto a los vehículos precedentes en la calzada.
  • Señalización de maniobras e Iluminación. Aunque a primera vista nos parezcan menos “tecnológicos” que los anteriores aspectos, los dispositivos del vehículo para señalizar las maniobras y para iluminar la vía pública son básicos para una conducción segura.

Resulta vital que estén en perfecto estado todos los dispositivos que avisan a los otros conductores de nuestras acciones al volante: cambios de carril, frenado, etc… y que podamos iluminar adecuadamente la vía por la que circulamos según las diferentes necesidades de cada momento: oscuridad, lluvia, niebla, etc…

Estos dispositivos y algunos otros incorporados al vehículo contribuyen a mejorar la seguridad  vial primaria o activa.

Crash Test entre Chevrolet Bel Air 1959 y Malibu 2009

El IIHS (Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras de EEUU), reconocido como autoridad en la seguridad vial , es una organización independiente y sin fines de lucro dedicada a disminuir el número de muertes, heridas y daños materiales en accidentes en los EEUU. El instituto fue fundado en el año 1969 obteniendo financiamiento de las compañías aseguradoras de coches y motos.

Para celebrar el 50 aniversario de la institución, publicó un video que muestra como la seguridad ha mejorado, realizando un crash test entre un coche modelo ’59 y uno moderno modelo 2009. Como podrás ver en el video, se trata de un crash test entre Chevrolet Bel Air modelo 1959 y un Chevrolet Malibu modelo 2009.

Mira el vídeo a continuación para ver cómo los coches nuevos y viejos reaccionan al impacto de un coche frontal.

Cuando alguien te vuelva a decir que “ya no se hacen los coches como en los viejos tiempos…” estaría bueno que le muestres este video!

Fuente: IIHS.org