Seguridad en Casa

Cuando pensamos en nuestra casa, instintivamente la relacionamos con un lugar seguro donde vivir nosotros y nuestra familia. Sin embargo, la seguridad en casa es un capítulo que requiere toda nuestra atención porque los accidentes en el hogar son mucho más frecuentes de lo que imaginamos, especialmente en el caso de los niños.

Todos podemos tener un accidente en el hogar: una caída de una escalera o en la ducha, una quemadura en la cocina, u otros percances, pero los niños son más vulnerables y tienen una probabilidad mucho más alta que un adulto de sufrir un accidente en el hogar.

La casa es un lugar confortable donde los niños pueden jugar y disfrutar, pero a la vez, es un lugar con un sinfín de peligros “ocultos” a los ojos infantiles. Los niños, especialmente los más pequeños, pasan la mayor parte de su tiempo en casa, y es ahí donde ocurren la mayor parte de accidentes de la población infantil. Entre los más frecuentes están las caídas, quemaduras, golpes y cortes, y ahogamientos.

La buena noticia es podemos hacer que la casa sea un lugar seguro para nuestros niños. De hecho, la mayor parte de los accidentes infantiles en el hogar se pueden prevenir con una serie de precauciones básicas.

Puertas y ventanas

Las puertas de salida de la vivienda deben estar cerradas para evitar que los niños puedan salir al exterior, en un descuido, y perderse. Las ventanas también deben estar cerradas porque, aunque los niños sean de baja estatura, pueden servirse de sillas u otros muebles para acceder a ellas. Lo ideal es disponer de barrotes o rejas. En cualquier caso, utilizar dispositivos de bloqueo de apertura de puertas y ventanas.

Artículos pequeños

Los niños tienen la tendencia a llevar a la boca todo lo que tocan. Cualquier artículo del hogar o juguete de pequeño tamaño no puede estar al alcance del niño pues puede provocar su ahogamiento si intenta tragarlo.

Objetos calientes

Uno de los accidentes infantiles más frecuentes en el hogar son las quemaduras. Merece especial atención el espacio de la cocina pues el niño puede acceder a las ollas o sartenes mientras se cocina (subido en una silla por ejemplo) y a los alimentos o líquidos hirviendo puestos en la mesa (tirando del mantel por ejemplo). La plancha para la ropa también es un gran peligro porque aunque suele estar a cierta altura, es fácil que el niño haga caer la tabla de planchar o sencillamente tire del cable de la plancha.

Productos tóxicos

La ingestión de productos tóxicos es otra de las causas frecuentes de accidentes infantiles y de visitas a urgencias. En este caso la regla es estricta: TODOS los productos tóxicos deben estar absolutamente fuera del alcance de los niños, bien a una altura inalcanzable, bien cerrados con puertas con pestillo. En este capítulos están los productos de limpieza y los medicamentos, aunque también es aconsejable aplicar la misma medida a los productos de higiene personal y a cualquier otra sustancia cuya ingestión sea tóxica.

Los enchufes

Esta es otra de las normas básicas. Cuando tengas un bebé, recubre todos y cada uno de los enchufes de la casa con protectores, y no los quites hasta que el niño pase de los 10 años de edad. Además, por supuesto, los cables o cualquier otro artefacto que pueda producir una descarga eléctrica por contacto de la piel o boca, deben estar debidamente cubiertos y lejos del alcance del niño.

El agua

Si tienes una piscina, asegura que está vallada de forma segura, para que el niño no pueda acceder a ella. Vigila también espacios más reducidos como pueden ser la bañera o el mismo inodoro, pues el niño podría sufrir ahogamiento si introduce la cabeza o si se cae sin poder salir.

Escaleras y terrazas

Proteger las escaleras con barandillas con barrotes lo bastante juntos como para que no quepa la cabeza del niño. Disponer, además, de puertas o barandillas de acceso a las escaleras que impidan que los niños puedan acceder a ellas. En el caso de las terrazas, hacer que las barandillas sean de suficiente altura para que los niños no puedan sobrepasarlas y no dejar a mano mobiliario que el niño pueda utilizar para subirse y superar la baranda.

De forma general

Además de estas medidas básicas de seguridad, a modo general, conviene estar siempre preparado para una situación de urgencia: tenga a mano los teléfonos de los servicios de emergencia y disponga en casa de un botiquín de primeros auxilios con los productos básico para una cura de urgencia.

Pero sobre todo, no olvide la norma más importante, no dejar a los niños solos en casa y estér pendiente en todo momento de sus actividades, es la mejor manera de prevenir accidentes infantiles en la casa.

 

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