¿Cómo no contratar de más en un seguro de hogar?

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El hogar conforma uno de los pilares de nuestra vida. Es el tener una casa, ya sea alquilada o comprada, lo que nos permite sentirnos protegidos ante cualquier amenaza exterior. Poseer un lugar al que retirarnos siempre que lo deseemos, un lugar al que solo entran quienes nosotros queramos, resulta fundamental para sentirnos a gusto en el día a día. Es nuestro propio territorio, en él no nos sentimos indefensos.

Sin embargo, en nuestro territorio también ocurren accidentes, así que, asegurar algo tan básico como es el hogar, no parece mala idea. Con un seguro adecuado, ante cualquier incidente repentino, contaremos con el dinero necesario para reparar tanto el inmueble como remplazar los bienes asegurados. Es decir, mataremos dos pájaros de un tiro: tanto recipiente como contenido tendrán un buen respaldo.

No obstante, como en todo seguro, debemos medir con cuidado nuestros pasos, no arrastrarnos por miedos paranoicos y, así, no gastar de más. En definitiva, no busques un seguro que cubra desperfectos en casas debido a la colisión de aviones a la deriva…

Descuentos

Antes que nada, si ya tienes seguro para el automóvil, un seguro de vida o de salud o cualquier otro seguro y estás contento con tu aseguradora, averigua si esta dispone también de seguros para el hogar, pues en muchos casos, al contratar varios seguros, te hacen descuentos especiales.

Asimismo, si ya tienes tu seguro de hogar y estás contento con él, no cambies de aseguradora solo porque otra te prometa un descuento. En primer lugar, “porque no sabes en dónde te metes”. En segundo lugar, porque las aseguradoras suelen ofrecer deducciones a aquellos clientes que se mantienen fieles a ellos.

Abaratando tu seguro de hogar

Una de las mejores formas de bajar el precio de tu seguro es instalar sistemas de seguridad en la casa. Si tienes un máster en instalación de sistemas de seguridad, deja la vagancia de lado y ponte manos a la obra. Si no, contrata a alguien. Pero no esperes más. El tipo y características de una vivienda, según un estudio de Securitas Direct, determinan en un 60% las posibilidades de que un español sea robado. En efecto, esta cifra tiene sentido y no solo para España.

Imagínate que un malviviente va a robar una casa, ¿qué crees que escogerá, la casa con puerta blindada o la casa con una simple puerta de seguridad? A no ser que le agraden mucho los retos, lo más probable es que elija la segunda, ¿verdad? Pues las compañías de seguros, obviamente, son muy conscientes de ello.

Al igual que un seguro de salud le cuesta más a un anciano, pues conlleva más riesgos de enfermar y, con ello, de gastar, un seguro de hogar suele costar más cuando el hogar está desprotegido. En general, depende de la aseguradora, pero la mayoría opera de esta forma.

No obstante, si la casa que será tu hogar solo lo será durante unos pocos años, deberías sopesar bien si instalar o no las medidas de seguridad, pues son costosas y amortizarlas es algo que solo ocurrirá a largo plazo. Por tanto, si tu hogar es tu hogar para toda la vida, en ese caso, ponte ya a ello. Sobre todo porque, en periodo de crisis, el número de robos a viviendas se ha disparado alrededor de un 20%, así que no solo por abaratar tu seguro de hogar, sino también por defensa, baraja las siguientes posibilidades:

  • Puerta blindada (Alrededor de 700 € o 925 US $).
  • Alarma (Alrededor de 500€ o 660 US $ de instalación y 30€ o 40 US $ al mes).
  • Rejas en las ventanas (80€ o 100 US$ el metro cuadrado). Esto podrá rebajar el precio del seguro considerablemente, si tu vivienda es una planta baja o una casa.
  • Caja fuerte empotrada (Mínimo 500€ o 660 US $).
  • Servicio de Vigilancia Permanente (Alrededor de 2500€ o 3300 US $).

Comunidad de vecinos

Si vives en un edificio y, en consecuencia, eres parte de una comunidad de vecinos, pregunta si esta tiene un seguro para el continente del edificio, pues se dará una concurrencia de seguros. Así se le llama a la situación en la cual, sobre el mismo objeto, existen varios seguros del mismo tipo. Si el objeto sufre daños, las indemnizaciones conjuntas debidas por las distintas aseguradoras sobrepasarían el valor real del objeto y serían, por tanto, causa de lucro para el tomador del seguro. Pero también nos podemos beneficiar de ello.

Lo que debemos hacer es hablar con la compañía de seguros de la comunidad y pedirles que, sobre la parte común del continente del edificio que le corresponda a nuestra vivienda, en función de la cuota de participación de la copropiedad de la comunidad, se realice una cesión de derechos para que nuestro banco figure como beneficiario. Se reducirá así dicho importe de nuestro capital de continente, y se abaratará el precio de nuestro seguro.

Casas con terreno

Si vives en una casa con terreno, asegura la vivienda y no el terreno, pues esto reducirá mucho el coste de tu seguro y no te supondrá riesgo alguno. Una de las pocas razones por las cuales puedes querer asegurar el terreno es el riesgo de incendio. Si realmente ocurre, se quemará tu casa, pero tu terreno seguirá estando ahí.

Haciendo el inventario

Antes de asegurar el contenido de tu vivienda, haz tú mismo un inventario de los bienes que quieres incluir en tu seguro. Para facilitar la tarea puedes fotografiar cada uno de ellos y anotar la descripción, marca, modelo, número de serie y valor, con una copia de la factura de cada bien. Todo ello servirá como prueba de la existencia y valor de tus pertenencias, así como del estado de las mismas.

Con respecto a las joyas, al ser un bien tan preciado –gracias a su elevado valor-, debes mencionárselas a la compañía de seguros, pues en caso de robo te saldrá más caro ocultárselas que ser sincero. La mayoría de las coberturas estándar no incluyen joyas, así que necesitarás contratar una cobertura adicional.

Por último, cuando adquieras nuevos bienes, no te olvides de comunicárselo a la aseguradora a la brevedad.

Revisiones periódicas

Debemos evitar el infraseguro, pues si se da y nos roban, nos devolverán mucho menos del valor de lo robado. De este modo, resulta fundamental hacer una revisión periódica cada 3 o 4 años para actualizar los capitales y garantías contratados y mantener nuestro seguro ajustado a nuestra realidad particular de cada momento.

Usando un comparador de seguros

Como en toda compra, lo más inteligente es comparar precios del mismo producto en diferentes marcas, a la vez que valoramos la calidad de la misma. Por tanto, a la hora de hacer un seguro, sea este cual sea, compara precios, coberturas, limitaciones y exclusiones entre las diferentes compañías.

Internet nos proporciona una fácil de forma de comparar diferentes seguros de distintas aseguradoras mediante los comparadores de seguros.

Una vez que hables con una empresa de seguros, lee con calma todas las cláusulas y la letra pequeña del contrato. Confirma que todo lo hablado se encuentra escrito y pregunta todo aquello que no entiendas. No cedas ante la presión de firmar rápidamente; si te piden eso, huye como puedas y busca otra aseguradora que respete tus tiempos y, sobre todo, tus inquietudes.

1 Comment

  1. Es raro encontrar a escritores con conocimientos sobre este asunto , pero creo que sabes de lo que estás hablando. Gracias compartir información como este.

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